
¡Hola!
Soy Karmentxu Buldain, creadora de Flores Bosquecillo.
Ya sabes que las flores transmiten emociones, cuentan historias y transforman espacios.
Que cuando ves flores la dopamina es liberada en tu cuerpo, lo que te hace sentir feliz. Pero cuando además las hueles la dopamina, la serotonina y las endorfinas son liberadas activando el sistema límbico que ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y el dolor, aumentando tu claridad mental y promoviendo sensaciones de calma.
En febrero de 2024, con estos deseos de felicidad propia y ajena, nació mi floristería, que más que un negocio es una extensión de mí misma.
Desde que tengo memoria, me ha acompañado una sensibilidad innata por lo natural, lo bello y lo hecho con mimo.
Estudié diseño gráfico en mi Pamplona y diseño de interiores en mi Barcelona donde viví durante casi 30 años. Allí trabajé como grafista y formé familia.
Me reconecté intensamente con la naturaleza en aquella explosiva primavera de un idílico confinamiento. Huyendo con los míos del virus en la gran ciudad nos instalamos en un despoblado, muy especial para nosotros, perdido en las montañas de Huesca.
Desperté con suaves amaneceres, respiré el color de los atardeceres y en ese proceso pausado de ver florecer el mundo a mi alrededor, llegó el planteamiento: la posibilidad de volver a mi ciudad natal. Una bomba para mis tres adolescentes.


Ya en Pamplona, aún en pandemia y con todas las muchas dificultades que supuso el cambio, se me despertaron las ganas de dejar de trabajar delante de pantallas. Soñaba con trabajar mirando a los ojos de quien me confiara sus encargos y, por otro lado, sentía la necesidad de recuperar de algún modo la creación manual. Siempre con la idea de conservar como diseñadora mis tres mejores clientes de Barcelona, ya amigos, después de tantos años de colaboración y formando parte de mi vida.
Mis deseos se hicieron realidad, de forma casual. Al poco tiempo, disfruté de una completa formación en el CI Agroforestal Pamplona consiguiendo el certificado de profesionalidad de «Arte floral y gestión de las actividades de floristería». Un regalazo de la vida, bueno, del Servicio Navarro de Empleo.
Me topé con la dificultad de ser contratada por mi poca experiencia en el sector y mis cincuentaitantos (nuncametiñomiscanas). Así que en noviembre de 2023 tomé la decisión, era el momento de saltar al vacío. Tenía claro lo que quería y lo que no quería. Por suerte no lo pensé mucho, ni me informé demasiado. Después de dos meses proyectando y ejecutando, el 4 de febrero de 2024 abría mi establecimiento.
Imaginé el espacio y lo hice realidad. Mi familia me ayudó a trasladar algunos de mis mejores muebles y lámparas desde casa. La lista de personas maravillosas que estuvieron cerca y me apoyaron antes y durante el arranque es extensa. Siempre estaré infinitamente agradecida y lo saben 🥰
Apasionada por el detalle, he creado un espacio pequeño, pero muy mío, muy yo. Donde lo vegetal se mezcla con lo artístico, lo sensorial y lo emocional. Por eso aquí no solo encontrarás flores, sino también piezas escogidas con mucho cariño, junto con arte vinculado con la naturaleza navarra, vinos locales inspirados en flores, chocolates en forma de flor, amuletos de plata de flores protectoras o árboles de la vida del bosquecillo chapados en oro… Para mi es importante que todo tenga un porqué, una estética determinada, una intención, algo más allá de lo que se ve a simple vista, aunque solo yo o tu subconsciente se de cuenta en algunos casos. Y así fluirá y crecerá de forma natural con el tiempo.
Me gusta escuchar a cada persona que se siente atraída por mi floristería y no se resiste a entrar. Percibo esa conexión y me emociona. Son estas almas bonitas las que quería atraer a mi emprendimiento cuando lo proyectaba durante esos dos meses. Muchas ya forman parte de la esencia de Flores Bosquecillo. La verdad que el reconocimiento demostrado ha superado todas mis expectativas.
Cuando vengas o cuando me contactes, me gustará entender qué buscas, qué quieres expresar con las flores o con el regalo. Personalizo, cuido, propongo. Porque cada personita merecemos algo más que un producto.
«Flores Bosquecillo, una tienda con alma, hecha desde el corazón y pensada para los que aprecian lo diferente».
Gracias si aún sigues aquí, gracias por leer todo mi rollete.
Ojalá disfrutes de este rincón de Pamplona tanto como yo disfruto recreándolo cada día. Y ojalá tengas la suerte de vivir, en esta vida apasionante, nuevas y maravillosas vidas, como me pasa a mí. Solo has de prestarte atención, cerrar los ojos, respirar lento y dejar que entre la magia. Que nada ni nadie te pare.
Besos
K
